La Gran Via de Bollywood (© Jesus Alcantara, Teatro de la Zarzuela 2008)

Federico Chueca / Joaquín Valverde
Intensa recreación del texto original de Felipe Pérez y González
a cargo de Paco Mir
La Gran Vía… esquina a Chueca

Teatro de la Zarzuela
(Madrid, 31 de enero y 6 de marzo de 2009)


Enrique Mejías García


¡Larga vida a La Gran Vía!

La Gran Vía no existe, eso está claro. Se crea cada vez que sube a un escenario porque está hecha de vida y a ella canta: la vida de esa ciudad que es Madrid sin saber de tiempo ni de miserias. La Gran Vía no se entiende en el pasado ni en el futuro, sólo hace falta pasearse por ella para entenderla y ante todo para disfrutarla. En el Teatro de la Zarzuela La Gran Vía ha vuelto a nacer, una vez más, irradiando luz y alegría a un público que ha podido comprobar cómo entre 1886 y 2009 no hay tanta distancia y que sigue en vigencia aquello del “vete tú que quiero ponerme yo” y las raterías “en los tranvías y ripperts”, ¡perdón!... “en autobuses y metros”. Paco Mir ha acertado por tanto de pleno homenajeando por partida triple a Madrid, a Chueca y al género zarzuelístico; la única baza que ha jugado es la del buen humor y la mala leche, ¿hacía falta algo más?

La clave de esta nueva versión de La Gran Vía ha sido la desacomplejada relectura o recreación de un texto potente como es el de Felipe Pérez, que nunca ha dejado de ser versionado y actualizado a lo largo de su historia. En este sentido, no debemos dejar de felicitar a nuestro compañero Ignacio Jassa Haro por unas notas al programa que evidencian lo infinito de una zarzuela que por ello, precisamente, no tiene mucho sentido de otra manera que no sea en el ahora. Junto a Mir ha trabajado un equipo artístico de excepción, con Jon Berrondo en la logradísima escenografía o Jesús Ruiz en el vestuario vistosísimo, muy especialmente en el cuadro de las calles. La iluminación de Nicolás Fischtel ha jugado un papel fundamental, repleta de sol de Madrid.

Los arreglos musicales de Juan José Colomer han contribuido a dotar de agilidad y garra al espectáculo… a pesar de los “dolorosos” recortes en los números. Entendiendo todo lo que de homenaje y de fiesta especialísima tiene esta Gran Vía, ¿no se podría haber programado en versión chica junto a un sainete desconocido como La caza del oso o Caramelo? Esta nueva versión dramatúrgica y musical -en total, dos considerables actos… ¡con una veintena larga de números musicales!- se ha aderezado con otros números de La alegría de la huerta, El bateo, Agua, azucarillos y aguardiente, El año pasado por agua o Las zapatillas, lamentando mucho que se decidiese eliminar el delicadísimo chotis de Los arrastraos que sí sonó, al menos, el día del estreno.

La Gran Via (© Jesus Alcantara, Teatro de la Zarzuela 2008)

A este show de “música, luz y alegría” han ayudado con entrega los actores de un reparto tan heterogéneo como cómplice. Sin duda el progresivo acceso de actores cómicos de cine y televisión al género chico le está beneficiando al situarle ante nuevas maneras de hacer mucho más en consonancia con su espíritu inicial, radicalmente teatral y comunicativo. De nada nos vale que tres “tipos” nos canten celestialmente la jota de los ratas si no nos la dicen. Así, debemos aplaudir la estupenda labor de actores como Loles León, genuina secretaria del concejal de urbanismo, el excepcional Carlos Heredia como el susodicho responsable municipal, Pepín Tre, adorable Rata 3º, Toni González en el “comprometido” presentador, o Noelia Pérez, digna del programa Callejeros del canal Cuatro en su papel de tropezada. A Karmele Aramburu la reservo espacio propio por su perfecta, en todo punto, intervención como calle Clavel, Gomosa y Regidora; esperamos verla con más frecuencia por la calle Jovellanos.

CibelesJunto a todos ellos se han elegido algunos de nuestros mejores cantantes-actores (¿o actores-cantantes?) para papeles más comprometidos con lo vocal. Las divinas y elegantísimas Sabina Puértolas y María Rey-Joly se han turnado como Eliseo Madrileño o Cibeles, entre otros personajes, Enrique Ruiz del Portal ha vuelto a demostrar su maestría interpretativa como General Mitre, Sietemesino y muy especialmente como Neptuno, Marco Moncloa ha sido un intachable Caballero de Gracia y Antonio Torres nos ha hecho acordarnos con deleite de nuestra Policía de Movilidad. Milagros Martín, por último, achaca el paso del tiempo en su voz, aunque todavía atrae con carisma y entusiasmo a sus admiradores cuando mueve el mantón de su Menegilda.

La Orquesta de la Comunidad de Madrid, dirigida por los maestros Miguel Roa y Luis Remartínez, ha sonado (¡y no es poco!), con naturalidad y brío. El coro del teatro por su parte, ha demostrado que sabe divertirse y moverse con la muy exigente coreografía de Teresa Nieto, a pesar de ciertos aspectos de afinación y empaste de timbres, todavía hoy asignaturas pendientes en él.

Cuando uno sale del Teatro de la Zarzuela después de ver La Gran Vía… esquina a Chueca quiere pasear por Madrid, pasar por delante de la Telefónica, de la Cibeles (a pesar del Ayuntamiento…), tomarse una copa en Chicote y todo ello mientras silba o canturrea un tema de Chueca… Para la gente joven ha vuelto a nacer, una vez más, La Gran Vía.

© Enrique Mejías García 2009


Reparto: Doña Virtudes – Loles León; General Mitre, Neptuno, Rata Primero, Sietemesino – Enrique Ruiz del Portal; Libertad – Milagros Martín; Clavel, Gomosa, Regidora del teatro – Karmele Aramburu; Concejal – Carlos Heredia; San Bernardo, Rata Tercero, Rabindranath – Pepín Tre; Sevilla, Cibeles, Capitana, Eliseo – Sabina Puértolas (31 de enero) y María Rey-Joly (6 de marzo); Caballero de Gracia – Marco Moncloa; Rata Cuarto, Regidor de Televisión, Presentador, Sartén – Toni González; Montera, Guía, Tropezada, Adriana, Espectadora – Noelia Pérez; Funcionario, Rata Segundo, Limosnero, Policía – Antonio Torres; Un ama – Paloma Curros; Una niñera – Inmaculada Rodríguez García; Un niño – Rosa Gutiérrez; Una niña – Thais Martín; Un chico – Carmen Gaviria; Ballet; Figuración; Coro del Teatro de la Zarzuela (Dirección – Antonio Fauró); Orquesta de la Comunidad de Madrid; Dirección musical – Miguel Roa (31 de enero) y Luis Remartínez (6 de marzo); Dirección de escena y recreación del texto – Paco Mir; Escenografía – Jon Berrondo; Figurines – Jesús Ruiz; Iluminación – Nicolas Fischtel; Coreografía – Teresa Nieto; Fotografía – Juan Martín; Arreglos musicales – Juan José Colomer


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portada de zarzuela.net

27/III/2009