Enseñanza libre y La gatita blanca - Teatro de la Zarzuela 2017 (c.) Javier del Real

Enseñanza libre y La gatita blanca
o Venga “usté” a pasar la tarde


Música: Gerónimo Giménez and Amadeo Vives

“Despropósito lírico en un acto” de Enrique Viana

Teatro de la Zarzuela
(Madrid, 7 de mayo de 2017)

una crítica de Carlos Figueroa


Una G inmensa

Gerónimo Giménez tenía predilección por la grafía g a la hora de escribir su nombre. Nosotros, desde la ingrata posteridad, deberíamos destacar su contribución al teatro lírico con una G inmensa, porque inmensa es la sombra que aún proyecta su talento. De ahí que la oportunidad de escuchar dos de sus obras en programa doble resultara, cuando menos, prometedora. Enseñanza libre (1901) y La gatita blanca (1905) –esta última escrita a cuatro manos con Amadeo Vives– poseen, como no podía ser de otra manera, toda la gracia, la frescura y la elegancia que tan reconocibles son en Giménez, amén de una asombrosa capacidad de síntesis: ¿puede decirse  más en menos compases que las Seguidillas de Enseñanza libre o la Machicha de La gatita blanca, auténticas joyas de la miniatura? Desde la primera nota queda patente la facilidad del compositor para salpicar de músicas inolvidables libretos que, en muchas ocasiones, no pasaban de endebles. Estoy pensando en los apenas audibles Cuplés de Cinematógrafo nacional (1907)… ¡qué delicia! Y ¿qué decir del precioso Vals de las nadadoras?, posiblemente el número mejor logrado estéticamente –con esa estupenda coreografía de Nuria Castejón–, junto con el tan efectivo como efectista Terceto del chocolate. Nada que reprocharle, sino todo lo contrario, a la música. El problema es que el trayecto entre número y número tenía parada, indefectiblemente, en el libreto abominable de Enrique Viana.

Enrique VianaEl objetivo de Daniel Bianco, que no se ha cansado de repetir que quería “darle la vuelta al teatro” con este montaje, era epatar. En parte lo ha conseguido. Lo malo es que de epatar a espantar, como de lo sublime a lo ridículo, no hay más que un paso, y si de algo adolece esta producción es de ser un prontuario caótico de tics que, para nuestra desgracia, parecen ser marca de la casa: desde el mariconeo escasamente justificado hasta la extravagancia difícilmente justificable. De “dar la vuelta” a poner patas arriba, está visto, tampoco media más que un paso. Y no es que sea mala idea contemplar el teatro, que es precioso, desde el escenario. El efecto es bonito, queda vistoso… pero para ello no era necesario montar este circo –bastaba con una visita guiada–; y ya que se monta, que sea para contar algo interesante. ¡Para contar algo, al menos! Y, sobre todo, que contarlo desde ese punto de vista tenga alguna significación, alguna intencionalidad más allá de descolocar al público –en sentido literal y figurado–, de dárselas de original o de hacerse el gracioso.

La mamarrachada pop de Bianco y Viana –porque lo de “despropósito” me parece demasiado benévolo– no necesitaba darle la vuelta al teatro para contar lo que tenía que contar: exactamente nada. Lo mismo daba haberlo hecho desde el escenario, porque es un ejercicio de forma sin el menor fondo, una enorme burbuja de champán, brillante y vana, pero sin chispa. Un remedo de zarzuela para gente a la que no le gusta la zarzuela. Porque bajar la lámpara durante la Gavota, hay que reconocerlo, queda muy bonito, pero los trajes de lámpara… no tanto. Para ver gente disfrazada de muebles ya está La bella y la bestia. Que la excusa escogida para hacernos tragar estas dos horas de hastío y vergüenza ajena sea la mala calidad de los libretos originales tendría su gracia si no fuera porque lo piensan en serio.

Enseñanza libre y La gatita blanca - Teatro de la Zarzuela 2017 (c.) Javier del Real

A la zarzuela le viene ocurriendo desde hace algunos años lo que a las islas del Caribe hace algunos siglos: se ha convertido en fondeadero de piratas y escenario de sus tropelías. Qué buen pretexto para meter la motosierra el de los “chistes incomprensibles” (Viana dixit) o el de los libretos que “se podrían tachar de machistas, sexistas…”. ¡Ah, el sexismo! Ese moderno caballo de Atila: por donde pasa no vuelve a crecer la hierba. Si por ahí van los tiros, ¡qué filón! A Viana no le va a faltar trabajo como libretista, desde Luisa Fernanda hasta La traviata. La moraleja triste de todo esto es que para lanzar una defensa tan torpe como mendaz de la zarzuela, según la tesis tonta de Bianco y Viana –tanto monta–, o Viana y Bianco –monta tanto–, hay que admitir que sus detractores tienen razón, que es rancia, que es aburrida, que es vieja, que es machista, y lo que es peor aún: que es necesario mudar los chistes incomprensibles en chistes directamente malos, cambiar los libretos por elipsis y trocar las tiples por estrellas de televisión…

Roke en Enseñanza libre y La gatita blanca - Teatro de la Zarzuela 2017 (c.) Javier del RealA todo esto debemos sumar una Cristina Faus más bien floja, un Axier Sánchez en exceso envarado, una Roko fuera de lugar, una orquesta no siempre audible allende el maremágnum y un coro cuyo fraccionamiento y dispersión le restaban efectividad y potencia. Así las cosas, ni el buen trabajo de actores y bailarines, ni algunas creaciones interesantes de Pepe Corzo, ni los sobaos de soletilla podían impedir que toda la función se perdiera veloz por el desagüe, como antes lo había hecho la tela que cubría el espejo –único hallazgo, el remolino azul, digno de elogio; como artificio y como spoiler–. Venga “usté” a pasar la tarde, subtítulo del programa doble, consigue exactamente lo contrario de lo que propone: que uno imagine lo menos diez planes vespertinos más interesantes. ¡Si no fuera por la música de Giménez, que está hecha a prueba de naufragios…!

¡Qué desperdicio, esta G inmensa para esta inmensa g…!

© Carlos Figueroa y zarzuela.net, 2017


Reparto: Cristina Faus, Roko, Gurutze Beitia, María José Suárez, Ángel Ruiz, Axier Sánchez, José Luis Martínez, Iñaki Maruri, Mitxel Santamaría. Coro del Teatro de la Zarzuela, Orquesta de la Comunidad de Madrid, Manuel Coves – dir. mus., Enrique Viana – dir. esc. y dramaturgia, Daniel Bianco – esc., Pepe Corzo – vest., Nuria Castejón – coreo.

Ensenanza-Gatita (Teatro de la Zarzuela 2017)

in English
Gerónimo Giménez - Página biográfica inglesa
Amadeo Vives - Página biográfica inglesa
portada de zarzuela.net

15/V/2017