24 horas mintiendo, Teatro de la Zarzuela 2018, (c.) Javier Real

24 horas mintiendo

Música: Francisco Alonso
Libro: Francisco Ramos de Castro y Joaquín Gasa


Teatro de la Zarzuela
(Madrid, 29 de junio y 4 de julio de 2018)

una crítica de Antonio Díaz-Casanova


Por el buen camino

Después de la absurda tempestad levantada por las torpezas políticas y los intereses extraños, parece que ha llegado la calma al Teatro de la Zarzuela, y nada mejor para celebrarlo que la burbujeante música de una revista (o comedia musical) del maestro Francisco Alonso. Se continúa así por el camino emprendido por Paolo Pinamonti en la recuperación de este particular género musical, que tuvo su inicio hace unas pocas temporadas con la puesta en escena de Luna de miel en El Cairo, también de Alonso, obra estrenada en 1943 y ligeramente anterior a la elegida ahora, 24 horas mintiendo, que por su parte vio la luz de las candilejas en 1947, primero en Logroño y luego en Madrid (en junio y septiembre, respectivamente, de dicho año). Se trata, por tanto, de una de las últimas obras del compositor granadino, quien moriría sólo unos pocos meses después (en mayo de 1948), todavía joven, y como se puede ver gracias a esta partitura, con la inspiración aún fresca y reluciente.

24 horas mintiendo, Teatro de la Zarzuela 2018, (c.) Javier RealTras el acierto a medias de la mencionada Luna de miel, esta vez se ha dejado la recuperación en manos de alguien como Jesús Castejón, que ha mamado el género desde la cuna y conoce por tanto todos sus entresijos y vericuetos. Con muy buen juicio (al contrario de lo que hiciera Emilio Sagi con Luna de miel), ha decidido pivotar su trabajo sobre el libreto original de Francisco Ramos de Castro y Joaquín Gasa, con las convenientes adaptaciones y actualizaciones a cargo de Alfredo Sanzol, pero respetando personajes y relaciones entre ellos, argumento, situaciones, e incluso diálogos originales. El único cambio sustancial es el personaje interpretado por Enrique Viana, hecho a medida para que realice sus chistes y bromas habituales (simpáticas pero quizás ya demasiado vistas), que en el original era un personaje femenino. Aquí un mayordomo, allí una especie de ama de crías.

24 horas mintiendo, Teatro de la Zarzuela 2018, (c.) Javier RealEn conjunto, el trabajo de Sanzol es bastante digno y contiene aportes brillantes, aunque también hay aspectos un tanto forzados que no acaban de funcionar (como la pareja de políticos corruptos, moldeada a base de obviedades y lugares comunes), al igual que hay situaciones y diálogos a los que les falta algo de sazón, bien debido a la inexperiencia de los actores más jóvenes (como es el caso del personaje interpretado por Estíbaliz Martyn, cuya supuesta dislexia pasa totalmente desapercibida), o bien porque son detalles que se han mantenido del libreto original pero a los cuales no se les ha dado la pertinente coherencia (entre otros por ejemplo la rimbombante retahíla de apellidos que en la nueva situación carecen de sentido, o que se mantenga el nombre de Bombardino, con intención cómica en el original porque era italiano y músico, pero absurdo en las nuevas circunstancias), todo lo cual termina por provocar caídas en el buen ritmo de la representación.

24 horas mintiendo, Teatro de la Zarzuela 2018, (c.) Javier Real

Los libretos de revista no suelen tener una gran altura literaria, obviamente, y basan su efecto en la gracia y vis cómica de los actores protagonistas. Tan es así que en el propio libreto de 24 horas mintiendo podemos leer una curiosa acotación en ese sentido durante una escena de celos del acto segundo entre el matrimonio protagonista, donde se precisa un rápido y muy cómico cambio de registro. El apunte de los autores reza así: ‘Transición brusquísima encomendada al talento y a la gracia indiscutible de Carlos Garriga’, actor que tuvo a su cargo el papel de Casto en el estreno de la obra, y en cuyas características y particularidades, está claro que pensaban los libretistas a la hora de escribir el personaje. Por todo ello es muy evidente que si no se consiguen los intérpretes que dominen el tempo, los matices, el tono y las inflexiones propias del género, el naufragio puede ser total y absoluto. Por suerte, además de Castejón, aquí se ha contado con Gurutze Beitia, una actriz-cantante simpatiquísima y muy desenvuelta en escena; el polifacético Ángel Ruiz, que es todo un dechado de virtudes; y el descubrimiento de Cecilia Solaguren, quien junto a Ruiz, bordan su pareja de argentinos caraduras y “concupiscentes”. Todos ellos además muestran buenas maneras también a la hora de cantar y bailar. Como suele ocurrir hoy en día, hay un bajón considerable entre los artistas veteranos y los más jóvenes, éstos muy sositos en escena (con la excepción del Fernandito de Luis Maesso), y provenientes como son del musical, con las voces desimpostadas y poco audibles.

24 horas mintiendo, Teatro de la Zarzuela 2018, (c.) Javier RealLa dirección musical de Carlos Aragón imprime marcha y decibelios a la obra, pero le falta algo más de cintura y donaire para superar una cierta sensación de planicie. A números bien cincelados como el chotis, la ranchera o el terceto cómico, se le une una samba un poco artrósica, y el destrozo imperdonable del pasodoble, elegantísimo como pocos y de trazo exquisito (marca de la casa alonsina), aquí interpretado de manera arrabalera y esperpéntica. A destacar también en el aspecto negativo los recortes en la orquestación de la obra (al menos saxofones y piano), incomprensibles en un teatro público y nacional, que además tiene la misión de velar por el respeto a los autores y a la cultura.

Con todos los pros y los contras mencionados, el resultado de esta nueva recuperación revisteril es positivo, y debería marcar la senda para nuevas iniciativas relacionadas con el género, sobre todo ahora que el futuro aparece despejado y limpio de oscuros contubernios.

© Antonio Díaz-Casanova y zarzuela.net, 2018


Reparto: Jesús Castejón (Casto); Gurutze Beitia (Casta); Estibaliz Martyn (Totó);  Nuria Pérez (Charito); Joselu López (Ricardo); Enrique Viana (Amo Lolo); Raffaela Chacón (Ramona); Ángel Ruiz (Fernando); Cecilia Solaguren (Laura); José Luis Martínez (Bombardino); María José Suárez (Magdalena); Mario Martín (Fileto); Luis Maesso (Fernandito); Orquesta de la Comunidad de Madrid, Carlos Aragón (d. musical); Jesús Castejón (d. escena); Carmen Castañón (escenografía); Ana Garay (vestuario); Eduardo Bravo (iluminación); Nuria Castejón (coreografía)

24 horas mintiendo (Teatro de la Zarzuela)

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13/VII/2018