Entrevista a
Miguel
Roa


(Cafetería del Hotel Suecia, 28 abril 2006)

Pedro Gómez Manzanares

Maestro Miguel Roa

Biografía D. Miguel Roa (español)

“La luz se desvanece en la sala, la oscuridad se adueña del espacio, el silencio llena el ambiente... segundos de incertidumbre... un breve crujido se intuye bajo el escenario, la puerta se abre, una leve luz deja atisbar la silueta de un personaje vestido de negro que se dirige a su atalaya desde la que manejará los hilos de la obra. Una luz ilumina su cara, la sala rompe el silencio con grandes aplausos. Una vez más el maestro Roa, con su orquesta, se enfrenta a un nuevo reto.”

Miguel Roa

Sus comienzos frente a la zarzuela. ¿Cómo llegó a nuestro Teatro de La Zarzuela?

La primera zarzuela que dirigí fue en 1965 en el Teatro Calderón de Madrid: La del manojo de rosas, con una agrupación amateur perteneciente a la empresa Butano, S.A., con la que hice después Molinos de viento.

Benito Lauret me llamó en 1984 para dirigir en el Teatro de La Zarzuela Chorizos y polacos donde después entré como Director Musical en 1985.

¿Cómo ha evolucionado la Orquesta del Teatro de La Zarzuela en éstos veintiún años?

La orquesta ha cambiado tres veces de titularidad. La inicial estaba formada por aquellos músicos que no se habían incorporado a otras grandes orquestas, muchos venían de bandas militares, eran grandes y veteranos profesionales, pero la forma de programar en aquella época, con pocos ensayos, aunque, eso sí, muy intensos, daba no pocos problemas.

En 1981 llega la Orquesta Sinfónica de Madrid, con mucha juventud y ganas. Son los que después pasan al Teatro Real. Fueron unos años espléndidos.

En 1991, ya con la Orquesta de la Comunidad de Madrid se logra un gran avance en todas las líneas y se hacen auténticas locuras, giras a Méjico y a Nueva York actuando en el Carnegie Hall.

Los músicos prefieren, en general, la ópera a la zarzuela y lo que hacían era compatibilizarla. En general a los músicos extranjeros les gusta más nuestra zarzuela y la aprecian más que los españoles….la triste canción de siempre.

¿Hemos oído que “tiene mucho poder” en el Teatro de la Zarzuela?

No. No me gusta tener que contratar gente, ni echar broncas. Después de 44 años “en este negocio” no me gustan los enfrentamientos. Siento angustia cuando tengo que decidir sobre el pan de los demás. Recuerdo una frase (creo que de Napoleón) “Cuando tengo que elegir un Mariscal de entre mis cincuenta generales, siempre consigo 49 resentidos y un ingrato”.

Me considero una persona muy constante, duermo poco, leo bastante y hago mucho trabajo de mesa. Lo que más temo es la popularidad, pero la vida me ha dado lo contrario.

Miguel Roa

Cree que los directores musicales que dirigen zarzuela en la actualidad “sienten” lo que están dirigiendo?

Hace cuarenta años muchos directores despreciaban la zarzuela y sólo cuando no tenían más remedio la dirigían. Afortunadamente, muchos compañeros mucho más jóvenes que yo han intuido las posibilidades del género y lo han abordado con solvencia y estupendos resultados.

Para dirigir zarzuela han de darse tres principios claves: el primero tener los conocimientos adecuados como director. Después, conocimiento estilístico del género y del lenguaje hablado y musical. Y por último, conocimiento del folclore español y amor al género. Si esto no se tiene, la dirección es “plana”, un aburrimiento, vamos.

No es fácil encontrar una orquesta con calidad, muchos empresarios que arriesgan mucho en las producciones, intentan ahorrar con la orquesta y después dicen que están difundiendo nuestra zarzuela…

Si tuviera que elegir un solo instrumento, ¿cuál sería el que más se identificaría con la Zarzuela?

La trompeta, sin duda alguna. En el género existen muchos solos de trompeta, es un instrumento con un sonido de unas posibilidades sorprendentes.

Miguel Roa

¿Cómo ve la zarzuela y su evolución con el tiempo?

El teatro se basa en dos pilares elementales: encontrar algo que decir y alguien que lo diga.

En algunas representaciones lo que vemos no se corresponde con lo que oímos, la música está escrita con un contenido, con un mensaje y en una época, no podemos desfigurar lo que el compositor quiso transmitir con su música.

Si pretendemos representar una obra en otro lugar distinto de donde fue concebida, por ejemplo en la luna, cuando fue escrita su música para referirse a otro entorno, es mejor escribir una nueva obra y evitar desfigurar lo que quiso transmitir el compositor. Es como si quisiéramos reconstruir una vieja casa, tirásemos todo y dejásemos las viejas vigas de madera.

En resumen, no podemos disociar lo que ocurre en la escena y lo que se transmite desde el foso.

En el teatro, los avances técnicos van siempre por delante de nosotros. Una pintura, una escultura, un edificio... son obras que termina el autor. En el teatro y en la música, las obras no están nunca terminadas, son los que las dirigen y los que las representan aquellos que las dan vida y las renuevan día a día, actuación tras actuación.

(El maestro me pide que le cuente la experiencia de Christopher Webber con su montaje de La del manojo de rosas en Londres y le transmito mi positiva percepción de lo acaecido y la gran aceptación del público asistente).

¿Innovar o morir? O bien ¿Conservar y perecer?

No pude hacer esta pregunta al maestro, aunque tenía interés por conocer su respuesta, pero he rescatado parte de una entrevista que le realizó Ángel González, de La Voz de Asturias, el 18 de Febrero de 2006, en que le pedía su opinión sobre el polémico montaje de El barberillo de Lavapiés y contestaba: “Desde que era joven he adorado la polémica porque siempre va a favor de la taquilla, de la continuidad en el trabajo. Muchas personas van porque les han dicho que la obra era muy buena, otros por si es muy escandalosa y no hay duda de que estas actitudes mantienen vivo el género”.

Miguel Roa

¿Necesita la Zarzuela frac y pajarita para ser dirigida musicalmente desde el foso?

No. El frac viene impuesto desde el siglo XIX, era el traje de noche que utilizaba la sociedad para esos eventos especiales. Ahora, cada vez más, los músicos y directores nos limitamos a vestir de negro. Yo me encuentro muy cómodo con el traje de “chino” que uso. Es comodísimo.

Eso no quita que para que en eventos especiales vista de frac.

¿Con qué problemas se enfrenta actualmente al frente de la orquesta?

Con algunos espectadores, afortunadamente pocos, que no paran de hablar en la primera fila.

Las distracciones que provocan con sus comentarios esos espectadores maleducados son obstáculos importantes en la recuperación de la tensión de una escena, cuando desaparece la música para dar paso a una parte declamada y posteriormente debe reaparecer aquella con la tensión adecuada al momento.

¿Piensa componer alguna zarzuela?

¡Nunca!

Sigue hablando, contando anécdotas, curiosidades, alguna me pide que no la mencione, sus gustos, sus aficiones. La electrónica “le sobrepasa”, piensa que las nuevas tecnologías “sirven para lo que sirven”. Le gustan los complejos crucigramas de La Vanguardia, dice haber completado unos cinco mil. Le gusta leer los artículos de prensa, las opiniones, los editoriales, las entrevistas, pero nada de política.

No deseo que ocurra, pero debemos terminar, el maestro Roa debe irse hacia el teatro.

Como había indicado el maestro durante la conversación: “la vida está llena de casualidades” y así es, no pudimos terminar este trabajo sin una nueva casualidad, hoy, primero de mayo, estoy escribiendo la entrevista que realicé unos días y escucho en la radio que le ha sido concedido un nuevo premio en su carrera. En esta ocasión es la presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, Esperanza Aguirre, quien le entrega el Premio de Cultura de la Comunidad de Madrid en la modalidad de Música, que Roa dedica a todos los compañeros de profesión.

Pedro Gómez Manzanares
Villaviciosa de Odón, Mayo 2006

© Pedro Gómez Manzanares 2006

Biografía D. Miguel Roa (español)
Interview with Miguel Roa (English)
portada de zarzuela.net